martes, 11 de noviembre de 2008

Frankenpié y reflexiones varias

Hoy me da la sensación de que tengo más bien un frankenpié porque me duele el tobillo como si me hubieran puesto una pinza por detrás (¿me habrán apretado demasiado los tornillos?).


*Las reflexiones varias
Reflexión número 1:
No voy a poder entrar nunca más en una oficina del banco santander porque el cuchitril claustrofóbico/detector de metales por el que hay que pasar para acceder a la oficina ya no me dejaba pasar antes cuando llevaba sólo las llaves y la cartera ("porta Ud. demasiados objetos metálicos", decía), así que ahora con nueve tornillos y una placa lo veo casi imposible. Y no voy a poder dejar los tornillos en la taquilla de fuera, eso está claro.
Al principio esto lo iba a clasificar dentro de los inconvenientes de ser biónico pero, pensándolo bien, me inclino más por considerarlo una ventaja visto lo "simpáticos" que son en el santander en general.

Reflexión número 2:
¿Qué les hacen a los profesores de gimnasia en la facultad para que éstos luego traten tan mal a sus alumnos? ¿Alguien tiene, no ya un buen recuerdo, sino algún tipo de recuerdo de alguno de sus profesores de gimnasia? Yo los he borrado de mi mente (y con razón).

7 comentarios:

marcos dijo...

jajajaja como me molan tus begodibujos...

Noe dijo...

Anda, sí que es verdad lo del Santander. Yo siempre tengo que quitarme hasta el cinturón para entrar, lo raro es que en la cola no estemos todos con los pantalones enrollados a los tobillos.
Mola el begofrankenstein.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo del banco Santander, yo no podía entrar con mi perro porque salía una voz diciendo que entráramos de uno en uno... Vas a tener que cambiar de banco.
Y cuando te peses te tendrás que quitar algún kilo, ¿no?
Antes pregunté que si eras tú la que haces los dibujos porque me parecen chulísimos
Javi

Bego dijo...

jajajajaja ya me he cambiado de banco, que allí son unos bordes.
me troncho con lo de "entren de uno en uno" y con los pantalones enrollados a los tobillos, qué risa.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Marcos, ahora soy fan de Alex Raymond, Hal Foster, Will Eisner y Bego D.D. ;)
No entiendo a cuento de qué viene lo del profesor de gimnasia, ¿es que te planteas volver a estudiara para ver cómo te trata el profe?
Hoy es un día para recordar a La Tía de Frankestein, ¿te acuerdas de aquella seria coproducción hispano-franco-austríaco-cánado-luso-italiana?
Besos
alemac

Luis dijo...

Lo del profe de gimnasia yo tampoco lo entiendo muy bien... pero he de reconcer que el mío, Don Gerardo, era majete y me dejaba correr con los gorditos del final del pelotón sin problemas.
Oye Bego, vente con los tornillos y hacemos unos taladros anda, que después de los 4 agujeros de ayer he cogido miedo y lo he dejado todo a medias.

Bego dijo...

no sé yo si el tener pierna biónica me habilita para el bricolaje. me da que no.
lo de gimnasia viene a cuento porque este año en magisterio tengo(bueno, tenía) gimnasia y la tía que es un poco ejem nos hace ir en chándal, lo peor. El caso es que ayer la llamé para contarle de mi pata chuli y más o menos me dijo que me olvide de aprobar. Tampoco me importa mucho ahora mismo pero me parece increíble. En fin...