
jueves, 12 de febrero de 2009
Cuando casi me hago dragón
Me han pegado mis alumnos unas anginas-catarro que esta semana me han convertido en una fábrica de mocos ambulante. Lo peor fue ayer cuando se me ocurrió tomarme un zumo de naranja natural y casi echo fuego por la boca. Qué bruta, hacía tanto tiempo que no estaba mala que ya no me acordaba que el binomio garganta irritada-cítricos es incompatible. Y encima no he podido hacer la gimnasia estos días (¡porras!).

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Pero qué cosas más raras te pasan a ti con el zumo de naranja!!
Jajajajajaja... De dragón sólo tienes el mal genio que se te enciende en ocasiones contadas ;)
pero, luis, cómo que raro, prueba tú la próxima vez que estés mal de la garganta y luego me cuentas ;)
jua jua jua genio de gragón, sí, también un poco
Publicar un comentario