Hoy es el último día en el gimnasio de Ruth, la fisioterapeuta danesa a la que le debo un tobillo. Es muy severa y nos pone a todos firmes en un momento. Mis "jóvenes" compañeros tullidos están siempre de palique pero en cuanto la ven venir se ponen a hacer los ejercicios como locos para disimular y que no les eche la bronca :)))
Yo hoy he ido al gimnasio para una sesión de "propina" porque el traumatólogo ya me despachó el miércoles, pero Ruth no me ha perdonado ni un ejercicio y me ha colocado tres kilos y medio en la silla de rambo sin piedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario